El siglo se acaba. Y a estas alturas ya nadie sabe qué es qué ni quien es quien. El momento en que los generos se han desdibujado para enredarse entre ellos ya llegó hace tiempo. La maraña de ritmos electrónicos aliñados junto a cuerdas del siglo pasado ya es el pan nuestro de cada día desde que Massive Attack diseñaran de forma matématicamente emocional el "Unfinished Simpathy". Una voz femenina es mucho más importante si se acompaña de unas buenas percusiones. Una voz negra es mucho más convincente si se arrastra sobre unos rapidos ritmos garage. Cuando todos opinaban que el speed garage pasó a mejor vida, hay quien nos demuestra que ha dejado su rastro. Matt Coleman es uno de los más evidentes.

De formación clásica y corazón urbano este "white boy" ahora apodado Mj Cole se empezó a formar en la London City University y terminó de templarse en las grandes raves post-95. Ritmos rápidos, alma de soul, voces sinceras y diversión. Speed.
Mj Cole, antes de ser conocido como tal, se inició como ingeniero de sonido, no en vano él afirma que lo que más desea es "trabajar como ingeniero en un gran estudio de sonido"... ¿Empiezas a estar con la mosca detrás de la oreja? ¿El típico tipo que ama los sonidos limpios, claros? ¿La técnica sobre el gusto? Creo que vas desencaminado. Hagamos un poco de historia.
En su haber se encuentran colaboraciones como Kym Mazelle, el sello SOUR, Ed Rush, Roots Manuva o Black Twang. Y por supuesto, le puso la mano encima Gilles Peterson. El es el último fichaje de una mente que se ha sabido regenerar desde el acid jazz hasta las mayores cimas del drum´n´bass (Roni Size obliga) y la música popular de este fin del milenio (Nicolette, Nuyorican Soul...). Y cuando este tipo decide que alguien entre en su sello, ciertamente todos sabemos que algo debe tener.

Sincero
El disco. Hace tiempo que el señor Peterson editó un disco bajo el aparatoso nombre de "El Soul del siglo XXI". Pues bien, Acaba de encontrarlo. El injerto más sencillo y eficazmente perfecto que se haya dado entre ritmos actuales, electrónica de altos vuelos y aceleraciones que el speed garage nos haya dejado de (gran) legado mezclado con esas voces femeninas, negras, arrolladoramente sentimentales o arrasadoras que el soul ha cultivo desde muchos años atrás. "Sincere" se muestra como ese ostentoso regalo que además tiene la virtud de demostrarnos varias aseveraciones tan simples como evidentes.
1) Que Elisabeth Troy es una cantante como la copa de un pino. Sensibilidad. Piel. Acuñados a través de muchos años haciendo de segundona a gente como Incognito, ya era su momento; y su amigo Matt sabía que no le decepcionaría. Ni a él, ni a nadie. "Sincere" (el tema), "Crazy Love" o la grandiosa "Tired Games" (puro soul del próximo milenio) nos demuestran que Matt y Elisabeth son una misma mente repretida en dos estancias. Unicamente creada para hacernos disfrutar.
2) Danny Viciuos. Rap. Un b-boy. Simplemente. Es el que aporta la parte "dura" al disco. La calle. Mientras Elisabeth aporta la pista. Vicious nos regala el asfalto. "Bandolero Desperado" es, también, hip hop del siglo XXI. ¿O qué esperabas?

Y.....
3) Matt a las máquinas + Elisabeth a los coros + Danny a los micros: MJ FM. Arrasadora demostración de principios. Riutmo, dureza, baile, sabiduría y descaro. ¿Qué te puede regalar un tipo que tienes tantos putos años de piano en la cabeza? Sí, sinceridad.
Arrastrando esa sinceridad y mientras la crítica se ha/nos hemos arrastrado a sus pies él ya comienza a pensar en el futuro: "Quiero hacer un disco "conceptual" algo que no sea una simple recolección de temas, con un principio, un desarrollo y un final... algo que me guste". Y a nosotros. Estamos dispuestos a esperar.

[Mr. Tinsel l]

 

[Descargado el] 20-12-2000